La sexualidad es una parte importante del bienestar y de las relaciones, pero también una fuente de dudas, presiones y, a veces, de sufrimiento. Muchas de estas dificultades tienen solución, aunque cueste hablar de ellas. En RASGO ofrecemos un espacio profesional, confidencial y sin juicios para abordarlas con naturalidad y con información rigurosa.
Trabajamos tanto los factores psicológicos y emocionales como los relacionales que están detrás de la dificultad, con un plan adaptado a cada persona o pareja. La terapia sexual puede ayudar en problemas como el distanciamiento emocional, la pérdida de confianza o la incomodidad en la intimidad.
Qué es la terapia sexual
La sexualidad afecta a todos los ámbitos de la vida de la persona y, en ocasiones, puede generar un importante malestar. La terapia sexual trabaja sobre las pautas que dificultan una vivencia satisfactoria de la sexualidad, ya sean cognitivas, emocionales, culturales, educativas o conductuales, y potencia los factores que favorecen una vida sexual plena. Es un proceso psicológico: no interviene sobre el cuerpo, sino sobre lo que pensamos, sentimos y hacemos en relación con la sexualidad.
Cuándo acudir
Conviene consultar cuando una dificultad sexual se mantiene en el tiempo, genera malestar o afecta a la relación de pareja. Estos son los problemas que tratamos más habitualmente:
- Disminución o ausencia de deseo sexual.
- Problemas de excitación.
- Dificultad para tener o mantener la erección.
- Vaginismo y dolor en las relaciones.
- Anorgasmia o dificultades para sentir orgasmos.
- Aversión o rechazo sexual, y ansiedad ante las relaciones.
Cómo trabajamos en RASGO
La terapia sexual es un proceso psicológico: se trabaja mediante la conversación, la educación sexual, la reducción de la ansiedad y pautas concretas, sin ningún tipo de exploración física. Puede realizarse de forma individual o en pareja, según el caso, y siempre desde el máximo respeto y la confidencialidad.
Las fases del proceso
Empezamos por una evaluación cuidadosa en la que comprendemos la dificultad, su historia y los factores que la mantienen. A menudo, buena parte del malestar procede de mitos, expectativas poco realistas o de la propia ansiedad que genera anticipar el encuentro. Por eso una parte importante del trabajo es informativa y educativa. Después incorporamos pautas graduales para reducir la presión, recuperar la confianza y volver a disfrutar de la intimidad sin exigencia. En pareja, trabajamos además la comunicación y la complicidad.
Factores que abordamos
- La ansiedad de rendimiento y el miedo al fracaso.
- Las creencias y mitos aprendidos sobre la sexualidad.
- La comunicación y el entendimiento en la pareja.
- El impacto de otras dificultades, como el estrés o la baja autoestima.
Qué puedes esperar
El objetivo es que recuperes una vivencia de la sexualidad libre, satisfactoria y sin malestar, mejorando también, cuando procede, la conexión con tu pareja. La mayoría de las dificultades sexuales responden muy bien al tratamiento cuando se abordan con la ayuda adecuada. Sentir vergüenza al principio es completamente normal, y el espacio terapéutico está pensado precisamente para que puedas hablar con total confianza.
Muchas de estas dificultades se mantienen durante años simplemente porque cuesta hablar de ellas o porque se asume, de forma equivocada, que no tienen solución. En RASGO trabajamos para desmontar esa idea con información veraz y un acompañamiento cercano. La sexualidad es un aspecto más de la salud, y como tal merece atención y cuidado sin tabúes ni prejuicios. Dar el paso de consultar es, en muchos casos, el momento en que la dificultad empieza a resolverse.
Pide cita en Jerez de la Frontera
Si una dificultad sexual te preocupa, en RASGO podemos ayudarte a resolverla. Pide cita en nuestro centro de Jerez de la Frontera, en Cádiz, y da el paso hacia una sexualidad más plena y satisfactoria.
Preguntas frecuentes
¿La terapia sexual es individual o de pareja?
Puede ser ambas. Muchas dificultades se trabajan en pareja, pero también atendemos consultas individuales.
¿Hay algún tipo de exploración física?
No. La terapia sexual es psicológica: se trabaja mediante la conversación, la información y pautas concretas, siempre desde el respeto.
¿Es normal sentir vergüenza al principio?
Es muy habitual. El espacio terapéutico está pensado para que puedas hablar con total confianza y sin juicios.
¿La ansiedad puede causar dificultades sexuales?
Sí, con mucha frecuencia. La ansiedad de rendimiento y el miedo al fracaso están detrás de muchas dificultades, y son uno de los aspectos que trabajamos en terapia.